Los cantones Ambato, Cuenca, Santa Elena, La Libertad, Azogues, Gualaceo, Santa Isabel, Girón, Nabón y Guachapala se suman este lunes a las quince ciudades que la semana pasada ya habían cambiado a color amarillo su semáforo sanitario.

El llamado a la corresponsabilidad ciudadana ha sido reiterado en las jurisdicciones que luego de analizar el nivel de contagios de COVID-19 apuestan por la reactivación económica, transcurridos más de dos meses de paralización de actividades por la alerta de propagación del virus.

Los cantones Machala y Bolívar (Manabí) tienen previsto el cambio el martes 26.

Durán prevé hacerlo el jueves 28 y así unirse en la provincia de Guayas a las localidades Guayaquil, Daule, Samborondón, Milagro y El Triunfo. Vinces (Los Ríos) lo dejó para el 1 de junio.

Por decisión del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) nacional, el lunes 4 empezó la fase de distanciamiento físico, con lo cual los municipios podían ajustar el cambio de color rojo al amarillo.

Ahí el horario de toque de queda de 14:00 a 05:00 pasa a 21:00 a 05:00, los dueños de carros pueden utilizarlos dos días a la semana, en vez de uno; los comercios pueden atender con restricciones en su aforo y los buses de transporte público ruedan con máximo el 30 % de su capacidad de pasajeros.

En Ambato, el alcalde Javier Altamirano anunció que brigadas recorrerán la ciudad para identificar a personas con síntomas. Pidió disciplina respecto de seguir las recomendaciones del uso de mascarillas, distanciamiento y lavado permanente de manos para prevenir contagios

La capital de Tungurahua sobrepasaba los 300 casos confirmados la semana pasada.

Cuenca, con un promedio de entre seis y ocho contagios diarios, relaja restricciones, pero asimismo atento a los indicadores de contagios, que al viernes 22 marcaban 664 casos.

Las industrias y comercios formales retomarán sus actividades con base en el protocolo de bioseguridad aprobado por el COE nacional. No obstante, Julio Molina, coordinador de Salud, expuso que las unidades de cuidados intensivos en los hospitales públicos estarían al límite de capacidad.

Según Diego Malo, presidente de la Cámara de Industrias del Azuay, del 17 de marzo (día de la declaratoria de emergencia sanitaria) a la fecha se han perdido unos 6000 empleos.

Tomado de diario el Universo

 

 

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here