El comando de operaciones insular de la armada incremento su patrullaje por la presencia de la flota china cerca de Galápagos

Llegaron como una poderosa cuadrilla de largos troncos de acero acechando los límites de las zonas exclusivas de Galápagos y del continente. Se ubicaron en las aguas internacionales intermedias y pescaron durante varias semanas, al borde de lo permitido, hasta que poco a poco se alejaron del radar. Son parte de la flota china oceánica que recorre el mundo capturando los recursos que en sus mares ya son escasos.

Su presencia desnudó un problema complejo: una actividad poco regulada, controles insuficientes y un marco legal anticuado. El telón de fondo es la escasez de la pesca.

Se sabe que arribaron en junio y que muchos pescan calamar gigante, se los llama poteros. Sin embargo es muy difícil distinguir lo que sucede dentro de esa gran masa que supera las 300 naves de más de 55 metros de largo cada una, ni siquiera se conoce su número exacto. “El año pasado estuvieron en la costa norte del Perú, tendrían que haber estado en sur de Ecuador, pero esta vez se acercaron demasiado al santuario de las Islas Galápagos”, aseguró Alfonso Miranda, presidente del gremio Calamasur, del que Ecuador es parte. Miranda considera a la flota china de ultramar como los “alumnos malos permanentes” de las organizaciones internacionales de regulación de pesca.

Flota china evade reglas por ilegales pescas en las cercanías de las islas Galápagos.

La flota china potera ya estuvo cerca de Galápagos entre junio y agosto de 2016 (Captura del Reporte Anual 2020, Comité Científico de la SPRFMO).

La Reserva Marina de Galápagos (RMG) se ha convertido en un gran semillero de especies, pero los animales cruzan fronteras y en cuanto se alejan del santuario se vuelven presa fácil, cada vez hay más barcos para capturarlos, explicó el biólogo Alex Hearn, profesor del Colegio de Ciencias Biológicas y Ambientales de la Universidad San Francisco de Quito.

Diario EL UNIVERSO y el portal Mongabay Latam identificaron al menos 140 embarcaciones y las compañías a las que pertenecen, una de ellas cotiza en la Bolsa de Nueva York, y otras que han violado normas de pesca en Argentina. Este reportaje forma parte del especial Pesca Ilegal: La gran amenaza a los santuarios marinos de Latinoamérica, en el que además participan los portales Ciper (Chile ) y Cuestión Pública (Colombia).

Las empresas

“Galápagos es un ‘gran exportador’ de pelágicos grandes de importancia comercial y de megafauna marina”, aseguró Pablo Guerrero, director de conservación marina del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).

Sin embargo existen algunas especies amenazadas por la presión pesquera. El caso crítico es el tiburón martillo. El 1 de junio pasado, se anunció la prohibición de comercializarlo. “Es un paso adelante porque ahora los pescadores no van a tener ningún incentivo para desembarcarlo», dijo Hearn. Los operadores turísticos señalan que un espécimen muerto cuesta $200 pero la tarifa de una semana de buceo para verlos en su hábitat es de $7 mil por persona, fuera de gastos de viaje. Su desaparición sería una tragedia biológica y económica.

La “exportación” de Galápagos es tan abundante que en los mapas satelitales se aprecia cómo los pesqueros industriales, entre ellos las embarcaciones chinas, se instalan como una muralla bordeando los límites de la zona económica exclusiva insular para alzarse con las capturas.

La magnitud de la flota china y su cercanía a Galápagos prendieron todas las alertas mundiales. La flota potera recorre el Atlántico sur y luego sube por Chile, Perú y el sur de Ecuador, son viajes de muchos meses. A mediados de agosto, la Armada ecuatoriana anunció que la escuadrilla constaba de unas 325 unidades. “En este periodo 149 buques han apagado su sistema satelital, eso también se encuentra registrado… incluso algunos buques han cambiado de identificación», dijo el comandante de la Marina, Darwin Jarrín.

EL UNIVERSO pudo confirmar con el Comando de Operaciones Insular (Galápagos) los nombres de al menos 139 barcos que componen la escuadra, más de una tercera parte. Se partió de una lista proporcionada por el especialista en conservación marina argentino Milko Schvartzman con 280 barcos. De acuerdo con el Comando de Operaciones, el resto de las 141 embarcaciones no aparecía en su sistema o navegaba por otro lugar.

Analistas dicen que China es un alumno dejado en las organizaciones regionales de regulación de la pesca

Varios directores de programas de conservación entrevistados por EL UNIVERSO coinciden en el poco control que ejerce el Gobierno chino sobre su flota oceánica y en su record de “malos alumnos” ante las organizaciones de regulación pesquera (OROPs). Una actuación negligente si se considera que China posee la flota más grande del mundo y es el primer exportador global de productos pesqueros.

En 2018 se alzó con el 15% de las capturas marinas del mundo y fue el primer exportador con 14% del total (seguido por Noruega con el 7%), según el informe de la Organización para la Alimentación y Agricultura de las Naciones Unidas (FAO) de este año. El gigante asiático anunció en 2017 su compromiso de reducir su flota a solamente 3.000 barcos para el 2020, meta que aún no se ha evaluado.

Las razones enumeradas por los entrevistados son varias. Destacaron que no llevan observadores científicos independientes, que recolectan información sobre días de pesca, tipo de capturas, pesca incidental, desechos y transbordos, para enviar sus informes a las entidades intergubernamentales. En el caso de los poteros, la OROP del Pacífico Sur (Sprfmo) aprobó que a partir del 1 de enero de 2021 deberán llevar observadores en el 5% de las naves.

Las naves —dijeron— tampoco son controladas debidamente a su arribo, China no ha firmado el “Acuerdo sobre medidas del estado rector del puerto destinadas a prevenir y eliminar la pesca ilegal no declarada y no reglamentada”, de la FAO. El tratado es clave, explicó Jorge Guerrero, de la WWF, porque crea protocolos para tener una trazabilidad de las capturas: quién pescó qué y dónde. Además prohíbe el uso del puerto para transbordo de pesca.

El traspaso de pesca es lo que permite a la flota recorrer el mundo porque entrega su pesca en altamar a cargueros, que la llevan a puerto, mientras sigue navegando.

Otro problema es que apagan la localización satelital, como se probó con del carguero Fun Yuan Yu Leng 999, capturado en Galápagos en 2017, añadieron. En el caso de la flota que cercó Galápagos, algunos barcos no aparecen con su posición real en el portal Marine Traffic, no la han actualizado desde hace varias semanas. Sin embargo, el embajador chino aseguró que según su monitoreo no existe este problema.

En un reporte de China a la OROP del Pacífico Sur sobre capturas de calamar, de octubre de 2019, se incluyen los movimientos de los barcos entre 2016 y 2018. Siempre durante junio, julio y agosto navegaron entre Ecuador continental y Galápagos, y cercaron la zona exclusiva insular. En esa OROP, China tiene registradas 694 naves con un promedio de 59 metros de eslora.

El informe es una constatación de la escasez: aumentan los barcos pero cada vez capturan menos pesca por nave. El informe es una constatación de la escasez: aumentan los barcos pero cada vez capturan menos pesca por nave. Así, en 2014 con 264 barcos lograron alzarse con 325 mil toneladas de calamar gigante, dos años después con 276 barcos alcanzaron 223 mil y en 2018 con 435 naves capturaron 346 mil toneladas. La pesca promedio por barco en 2014 fue de 1231 toneladas y en 2018, 796 toneladas.

Fuente: Diario El Universo

 

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