Foto cortesía de Unicef

Fuertes tormentas han golpeado a familias desplazadas por el conflicto en el noroeste de Siria.

En medio del duro clima invernal, más de 2 millones de personas han huido de la violencia, refugiándose en carpas endebles y edificios destruidos.

Esta misma semana, según informes, un niño de seis años murió cuando un muro construido alrededor de su tienda se derrumbó sobre él en medio de inundaciones y nevadas.

UNICEF

Estamos trabajando incansablemente durante la COVID-19 para brindar apoyo vital a los niños, pero no podemos hacerlo solos. Necesitamos recursos y poder acceder mejor a las familias necesitadas. Pero lo más importante: la violencia debe terminar.

Mas esto no es suficiente para poder atender a todos los desplazados, pues la situación a la que se enfrentan es apremiante y el invierno no les da tregua.

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