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Debido al impacto que causo la pandemia en todo el mundo, la población se vio obligada a adaptarse a una nueva realidad, haciendo que las planificaciones previstas sufra grandes cambios.

Uno de los campos que más transformaciones tuvo fue el educativo, probablemente más que cualquier otra profesión, debido al reto que significo abandonar la enseñanza presencial para trasladarse a una “aula” virtual.

Pero no solo docentes y estudiantes tuvieron que adaptarse a estos nuevos cambios; el personal directivo, administrativo y de servicio también terminaron por acoplarse a estas nuevas modalidades.

Cambios en el ámbito educativo y laboral

Se realizaron varios cambios dentro del modelo educativo, entre ellos, modificar la planificación estudiantil y docente, creando entornos de aprendizaje completamente remotos.

En cuanto al personal de servicio, se llevó a cabo, una serie de capacitaciones y se consiguió permisos especiales para que estos pudieran realizar su trabajo en ciertos periodos de tiempos y así reducir el riesgo de contagio.

Vivencias del personal universitario.

Tylor Iván Palma. Docente universitario de la UTB, de la materia de inglés, nos dice que el cambio drástico que ocasionó la rápida expansión del virus, fue una dura experiencia al principio, el encierro, la suspensión de clases, y el toque de queda, modificaron completamente sus planes tanto familiares como profesionales.

El estilo de vida, sus rutinas y sus actividades diarias dieron un giro de 180 grados, este cambio rotundo llegó incluso a afectar la salud física y mental de él y su familia, puesto que en los primeros meses de pandemia tuvieron retrasos en el pago de su sueldo.

Para bien de él y de la mayoría de sus compañeros de labor, estos problemas fueron solucionados en los siguientes meses y hasta la actualidad se encuentran al día en el pago de sus salarios.

“Gracias a la bendición de Dios hemos podido solventar los gastos con nuestro sueldo” menciona Héctor Gabriel Flores Mayorga, quien labora como conserje en la institución.

Hector Flores. Conserje de la UTB Ext. Quevedo

Como servidores públicos, el gobierno se ha encargado de efectuar puntualmente los sueldos del personal de servicio, por lo cual han podido solventar los gastos del hogar y enfermedades.

Héctor, fue uno de los miles de contagios por Covid, aproximadamente por el mes de marzo del 2020, estuvo alrededor de 15 días en cama, pero gracias a los cuidados de su familia pudo recuperarse en casa y no requirió de hospitalización.

Pasaron meses de encierro, hasta que la situación del país mejorara un poco para que, tras unas cortas capacitaciones sobre la prevención del virus, pudieran ser llamados nuevamente por las autoridades a realizar sus labores en la universidad.

En lo que ambos, tanto Iván (Docente) como Héctor (Personal de servicio) están de acuerdo es qué, dentro de lo malo, lo que rescatan de aquel largo periodo de tiempo que duró el encierro, fue la convivencia y el apego que se genero en sus hogares, logrando reforzar los vínculos familiares.

AUTORES:

Ana teresa molina burgos

Anthony Romario Chiliquinga Tirado

Alexy Antonio Toapanta Bustamante

Estudiantes de la carrera de comunicación de la universidad técnica de Babahoyo ext. Quevedo.

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